Domingo 8 de septiembre

domingo 8 de septiembre

-Primero, os quiero decir que, igual que todos los cristianos, el 8 de septiembre celebramos el nacimiento de la Virgen o Natividad de María, una fiesta muy importante también aquí en Rumanía. Cabe recordar que esta fiesta, como la de la Asunción de la Virgen, tiene su origen en Jerusalén. Comenzó en el siglo Vº como la fiesta de la basílica “Sanctae Mariae ubi nata est”, actualmente la “Basílica de Santa Ana”. En el siglo VIIº, la fiesta se celebraba por los bizantinos y en Roma como la fiesta del nacimiento de la Bienaventurada Virgen María.

 

 

Con esto, queridos amigos, paso a contestar las cartas y mensajes de hoy.

Adriel Amaya Armas nos saluda desde Bolondrón-Matanzas-Cuba, nos manda sus últimos informes de recepción y comparte asimismo lo suyo: ¡Qué bueno seguir contando con RRI en la onda corta!, pasa otro mes y vuelvo a contactar con ustedes para recordarles lo importantes que

son para nosotros. Hace unos días mi esposa Damarys comenzó a trabajar en la preparación del curso escolar 2019-2020 y Nathalia después de 1 mes de vacaciones se reincorporó a la guardería.

Los 6080 khz a las 2 utc han bajado en calidad en este mes.

En cuanto al clima lo normal para esta época: mucho calor y algo de lluvias

en las tardes, al momento de cerrar esta comunicación el Huracán Dorian se dirige por el norte de Cuba hacia la península de la Florida en USA, anhelo que los daños sean mínimos y que este año la temporada que culmina el 30-11 no traiga más sobresaltos para la región.

-Bueno, Adriel, primero, me alegro que allí todos estéis bien y que sigáis con vuestras actividades cotidianas. Luego, igual que tú, espero que el Huracán Dorian pase por la zona sin provocar grandes daños. Desde aquí, queridos amigos, os envío un fuerte abrazo junto con mis mejores deseos. ¡Hasta la próxima!

 

 

Lu Dacheng nos mandó este mensaje desde Yiwu City, Zhejiang Province, República de China: Saludos desde China, me llamo Federico y soy del sur de China. Soy traductor de español. Trabajo en la ciudad de Yiwu, la provincia de Zhejiang, China. Aunque esta es una ciudad pegueña, hay muchos extranjeros que viajan y viven aquí, incluido muchos romanos porque aquí está el mercado de mercancías pegueñas por vender al mayor más grande del mundo. Si veis en Rumania que pone “hecho en China”, la mayoría que se venden al mayor son de aquí. Adjunta este amigo un informe de recepción.

-Muchas gracias, Federico, por escuchar nuestros programas en español y por haber colaborado con nosotros. Espero que mantengas el contacto con RRI y que nos escribas siempre que puedas. Por ahora te mando un cordial saludo y quedo a la espera de tus noticias. ¡Hasta la próxima!

 

 

Miguel Ramón Bauset de Alboraya-Valencia-España, vuelve a colaborar con nosotros y comparte esta historia que pertenece a su serie “ESTAMPAS DE LA VIDA” número 29, el título que nos propone escuchar hoy es “LAS AVENTURAS DE DOÑA MARGARITA I”:

Doña Margarita era una mujer entrada en años, pero que todavía se sentía útil. Vaya, que estaba jubilada, pero que no paraba ni un solo segundo.

Se había propuesto seguir como siempre, pero sin la atadura del reloj que te esclaviza de lunes a viernes, la mayor parte de tu vida. Pensaba, mientras pudiera, llevar un sinfín de actividades, y otras añadidas. ¡Faltaría más!

Con el almuerzo saludable, casi al alba, en el que no faltaba el muesli y un buen café con leche – corto de café por si las moscas-, salía a pasear por los alrededores unos kilómetros a buen paso, saludando a quien encontrase aunque fuera desconocido, mientras aligeraba un poco. Si alguien solicitaba conversación, le convocaba, dentro de su apretada agenda, a la tarde, donde el ambiente para ella era más propicio.

En ese camino, no faltaba a su cita el panadero que venía del reparto; los empleados de la fábrica de conservas, que iban rápidos porque hacían tarde; el repartidor de periódicos que siempre se quejaba que había bajado las ventas por aquello de las nuevas tecnologías; el estudiante con los cascos y mochila, donde guardaba sus tesoros literarios que le conducirían a ese título universitario fin de carrera; el amigo del patinete, que todo lo ve más rápido; las vecinas del caminito de San Fernando, un ratito a pie y otro andando, tan contentas ellas por la ruta del colesterol; el cura que iba a pronunciar su Misa primera de la jornada; una patrulla de policías que antes de acabar su turno nocturno, daban su última vueltecita, protegiendo a los ciudadanos; Javi, el de la cafetería que hoy se había dormido y tenía cola delante del negocio con sus parroquianos que no sabían desayunar en casa porque decían que preparaba unas tostadas con tomate y aceite que eran las mejores del barrio, y de eso ya se encargaba de confeccionar la base el panadero, que hacía un pan de horno ideal para llenarlo de la mejor mezcla y degustarlo bocado a bocado; también Eustaquio  encontraba a doña Margarita en sus caminatas, cuando llevaba a sus nietos al colegio, o la vecina del cuarto de la finca de enfrente, que, preocupada por su vista, venía del ambulatorio de su cita que había tomado con dos meses de antelación.

A todos les tenía que decir algo. Era una salida que le motivaba, que le daba vida, y por la que se sentía muy feliz. De vuelta a casa, saludaba al loro y atendía sus necesidades. Este le correspondía con un saludo hacia su persona, que había aprendido un fin de semana lluvioso cuando el sobrino de doña Margarita se acercó a arreglarle el mando del viejo televisor que cambiaba de canal, como Pedro por su casa.

Al amigo Loro le gustaban, como no, las pipas, pero no unas pipas cualquiera, sino las que provenían del campo de Agustín, un vecino agricultor, que tenía girasoles plantados que destinaba a la venta, en su mayor parte, a una fábrica de aceite situada dos pueblos más arriba. Cuando no eran de ese lugar, el amigo del habla repetitiva, protestaba y muchas veces  ni probaba bocado. Debían de ser especiales, fruto a lo mejor de que permanecían más tiempo adorando al sol, o de sus raíces que caminaban caprichosas y juguetonas en el interior de la tierra.

Aquella mañana se dejaba hasta acariciar la cabeza, que a veces respondía con leves picotazos de agradecimiento.

Era el momento del relax, de leer el periódico que Antonio el quiosquero le había dejado en el reparto de buena mañana y que ella pagaba religiosamente cada sábado cuando salía del Club de Ocio de jugar un par de partidas al parchís para las que siempre cogía monedas de céntimo de euro que era la contribución de cada una.

Le encantaba leer el periódico de principio a fin, paso a paso, saboreando las noticias, digiriendo los comentarios, jugando a los pasatiempos, y viendo las esquelas por si algún conocido había dejado este mundo y no se había enterado. Adoraba los reportajes de vida social y la sección del tiempo, para saber qué ropa ponerse, si tenía que desempolvar el viejo paraguas que encontró una vez en el desván, o tal vez aquel abrigo rosáceo que tanto adoraba y que le tocó hace un tiempo en un sorteo de unos grandes almacenes.

¿Qué haría hoy para comer? ¡Ah sí! , pensó en mirar una revista que llevaba el periódico del domingo, y que venía acompañada de unas cuantas recetas fáciles de hacer, porque lo suyo no era, ni ha sido nunca, dedicarse a preparar platos.

MIGUEL RAMÓN BAUSET     RRI  8.09.19

-Muchas gracias, Miguel, por haber compartido esta bonita historia que, según entiendo, tendrá una continuación para conocer otros aspectos de la vida cotidiana de doña Margarita. ¡Feliz semana, amigo! y ¡Hasta pronto!

 

 

Osvaldo Gómez González desde Placetas-Villa Clara/Cuba nos manda un caluroso saludo y sus mejores deseos y nos informa que cambió de dirección. También nos comenta este amigo que sigue disfrutando de nuestros programas y que escucha nuestras transmisiones en castellano siempre que puede.

-Bueno, Osmany, te agradezco el cariñoso mensaje y el gran interés que tienes por nuestros programas. No te preocupes, ya he tomado nota de tu nueva dirección y la utilizaré para nuestros próximos envíos. Por ahora, amigo, recibe un gran abrazo a la distancia y quedo a la espera de tus noticias. ¡Hasta la próxima!

 

 

Jorge Bustos Alarcón de Tocornal-Talagante/Chile vuelve a contactar con nosotros para enviarnos sus más respetuosos saludos y un gran abrazo de amistad y adjuntar asimismo sus últimos informes de recepción. También escribe Jorge que sigue disfrutando de nuestros programas, especialmente los fines de semana, y que de ellos aprende muchas cosas sobre Rumanía. Acá siempre a la escucha y a su disposición en este lejano país de Sudamérica, asegura Jorge al final de su misiva.

-Muchísimas gracias, Jorge, por seguir escuchando nuestras transmisiones  y por colaborar con nosotros constantente. Recibe, Jorge, un fuerte abrazo a la distancia y mis mejores deseos. ¡Hasta la próxima!


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Publicat: 2019-09-08 07:44:00
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