La Rumanía de Emmanuel de Martonne

la rumanía de emmanuel de martonne El geógrafo francés Emmanuel de Martonne fue uno de los extranjeros que más amaron la cultura rumana durante la primera mitad del siglo XX.


El geógrafo francés Emmanuel de Martonne fue uno de los extranjeros que más amaron la cultura rumana durante la primera mitad del siglo XX. Algunos incluso consideran que fue el que más amó nuestra cultura. Fue el autor de los estudios y los mapas de Rumanía muy importantes para la creación de las fronteras después de la Primera Guerra Mundial. Estudiante del gran geógrafo francés Paul Vidal de la Blache, de Martonne había comenzado a estudiar la geografía de Rumanía a partir de los primeros años del siglo XX debido a su amistad con el ensayista rumano Pompiliu Eliade.


Después de la Primera Guerra Mundial comenzó otro tipo de guerra, la de los grupos de presión y de los mapas. De hecho, la guerra de los grupos de presión fue permanente y no fue más que la parte oculta de la guerra desarrollada abiertamente. Gavin Bowd es profesor de lengua y cultura francesa en la Universidad St. Andrews de Escocia. Estudiando a Emmanuel de Martonne, llegó también a sus estudios sobre Rumanía. Bowd ha afirmado que la propaganda rumana en la prensa francesa fue una de las mejores maneras que la diplomacia de la Bucarest usó para alcanzar sus objetivos.


"En Francia, donde habían estudiado la mayoría de sus intelectuales, Rumanía encontró el apoyo más categórico y concreto. El ministro rumano en París, Victor Antonescu, creó un plan para manipular, mediante la concesión de subsidios, los periódicos franceses, y creó una oficina de prensa el 1 de enero de 1918. Así, los rumanos inundaron la prensa francesa con dinero para financiar los artículos favorables a la causa rumana. Al mismo tiempo, crearon la revista La Transylvanie, para defender los derechos de los ciudadanos de Transilvania, el Banato y Bucovina, y un periódico tituladoLa Roumanie. Junto a sus actividades en el servicio del Quai d'Orsay (el Ministerio de Exteriores de Francia), Emmanuel de Martonne contribuyó a este esfuerzo de propaganda. Por ejemplo, en marzo de 1918, se publicóLa Dobroudja. Esquisse historique, geographique, ethnographique et statistiquede Francois Lebrun, el corresponsal del periódico Le Matin en Rumanía. En el prefacio del libro, de Martonne expresa su apoyo a la protesta rumana y afirma que "no es demasiado tarde para alumbrar a la opinión pública respecto a Dobrogea. La dolorosa paz que Rumanía tuvo que firmar con el cuchillo en la garganta iba a ser revisada, así como iba a ser revisado también el destino de los rumanos y de los pueblos eslavos que estaban bajo la abominable dominación."


En su informe sobre Transilvania, de Martonne comenzó por establecer los límites del territorio húngaro que no concordaban con la población de lengua y cultura rumana. Además de su rigor científico, Emmanuel de Martonne tuvo también un gran talento literario, y su obra científica fue doblada de manera ejemplar por su dimensión literaria. De Martonne fue fascinado por el paisaje de los Cárpatos, por Transilvania y los campesinos rumanos. Gavin Bowd.


"La obra de Emmanuel de Martonne añade valor científico al rumanismo glorioso. Para este geógrafo, Rumanía debería ser una nación dominada por los Cárpatos o no existir en absoluto. He aquí una cita importante que apoya esta idea: «incluso a partir de los primeros pasos hacia el norte, cuando uno se va de Bucarest, se ve en el cielo claro la línea azul de los Cárpatos",la ligne bleu des Carpathes,que es un eco de la expresión la ligne bleu des Vosges». Flotando muy alto sobre los campos, en los que se ve tanto que se puede alcanzar con la mirada la riqueza de las cosechas, la sombra de los Cárpatos se extiende por toda Rumanía. No es un límite natural, una barrera étnica, política o económica. En ambas partes del arco montañoso, desde Bucovina hasta las Puertas de Hierro, encontrarán aquella lengua tan cercana a la nuestra, langue d'oc. Son las mismas casas con los techos agudos, los mismos trajes pintorescos, y parece que uno vuelve a descubrir la túnica y los pantalones de los dacios que están en la Columna de Trajano. Los mismos carros primitivos tirados por vacas, las mismas canciones y los mismos bailes, el mismo ideal. La frontera no existe para un pastor y su manada."


El gran hito de los rumanos y Emmanuel de Martonne, junto a ellos, fue el alegato para la Rumanía Grande. Gavin Bowd.


"A partir de enero de 1919, el peritaje geográfico de Emmanuel de Martonne fue puesto a prueba en la conferencia de paz de Versalles. En 4 largos estudios sobre las 4 provincias pedidas, Rumanía, como está hoy como una entidad especial organizada, centró la atención en sus reflexiones. De Martonne usó el lenguaje cartográfico para apoyar a la causa rumana. El título de su mapa, La distribución de las nacionalidades en los territorios en que dominan los rumanos, está lejos de ser considerado un título neutro para un mapa. El título dirige al lector a una cierta parte. El uso del color rojo, y no fue el único que lo usó, para representar a los rumanos destaca aquellos departamentos donde predomina la población rumana. Además, el mapa de Martonne elimina de todos los departamentos a las minorías que no alcanzan el 25%. Coloreando los departamentos usando el color de la mayoría, las nacionalidades urbanas eran representadas por unos segmentos de pequeñas dimensiones. Aquel enfoque cartográfico mostró la influencia de su mentor, Vidal de la Blache, que favorecía a las regiones menos desarrolladas y más agrícolas, donde se suponía que había una consonancia entre la gente y la tierra. Así, la geografía regional y la afición por el campesino rumano funcionaron juntos."


En la conferencia de paz, ganó la afición de Emmanuel de Martonne por Rumanía. Fue la victoria de una fe y de un deseo de conocer.



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Publicat: 2018-11-19 17:07:00
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