Los alemanes de Rumanía después de 1945

los alemanes de rumanía después de 1945


Después de la Segunda Guerra Mundial se creó una nueva configuración étnica, resultado de la rebelión sin precedentes en la historia de la humanidad hasta aquel entonces. Todos los países, tanto ganadores como perdedores, buscaron rehacerse desde el punto de vista demográfico y económico después de casi 6 años de guerra. Además de los millones de judíos que murieron en los campos de concentración nazis, los más afectados fueron los alemanes. De alguna manera, su tragedia es comprensible: considerados culpables por todos los horrores de la guerra, pagaron desde todos los puntos de vista, tanto económico como humano y social.



Los alemanes de Rumanía, denominados sajones y suevos, al igual que las demás comunidades alemanas de Europa Central y Oriental, sufrieron terriblemente. Durante la época comunista, los sajones y los suevos que no fallecieron en la guerra, que se salvaron de la deportación a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los pocos que regresaron de la URSS optaron por emigrar a la República Federal Alemana. Durante todos los años del régimen comunista, desde 1945 hasta 1989, el éxodo de los alemanes fue sistemático e incluso determinó su desaparición de Rumanía. Aquel éxodo tiene una doble explicación: la política de la República Federal Alemana en referencia a los alemanes de Europa Central y Oriental y el deseo del Estado comunista rumano de ganar dinero de aquella política alemana.



El sociólogo Remus Anghel estudia el fenómeno de la migración en el Instituto para el Estudio de los Problemas Nacionales de Cluj Napoca. Es coautor de un volumen sobre la historia de las comunidades alemanas de Rumanía desde los años 1930:



"El papel de las asociaciones alemanas de Rumanía fue convencer al Gobierno alemán de iniciar el programa de ayuda a los étnicos alemanes de Rumanía, es decir ofrecer indemnizaciones financieras al Gobierno rumano. De hecho, existió un antecedente en la migración de los judíos, es decir un acuerdo entre el Gobierno rumano y el israelí a través del cual se facilitó la migración de los judíos. Los rumanos solemos entender las cosas que tienen que ver con el contexto rumano desde la perspectiva del contexto rumano. Sin embargo las cosas no deben ser percibidas así. La historia de los alemanes de Rumanía del siglo XX se relaciona a dos momentos esenciales, a dos personajes esenciales: Hitler y Stalin. Como todos los alemanes del este y centro de Europa, ellos se sitúan en el medio entre la expansión de la Alemania nazi, la guerra y las consecuencias de la guerra."



Después de la guerra, aproximadamente 12 millones de alemanes de Europa Central y Oriental se vieron obligados a refugiarse en la Alemania Federal y casi 1 millón de ellos murieron en el camino.

Remus Anghel ha afirmado que la reubicación de los alemanes de Rumanía era de cierta forma previsible.



"Durante la guerra y después de la guerra se creó un movimiento para apoyar la reubicación de los alemanes de Rumanía. Al vivir en un país comunista, los rumanos no entendimos este movimiento, sólo sabíamos que existían ciertas comunidades alemanas, pero un 40% de los suevos de Banato o bien se marcharon o  murieron en la guerra. Prácticamente algunos jóvenes se incorporaron al ejército alemán mientras que otros fallecieron o se fueron directamente a Alemania. Las poblaciones alemanas de Dobrogea, Bucovina, Besarabia y el Viejo Reino fueron reubicadas por Alemania en los años 1940, primero en Polonia y luego en Alemania. Durante el período de entreguerras, hubo una población de 750.000 alemanes en Rumanía y después de la guerra, de 300.000-310.000."



Después de 1989, los historiadores rumanos calificaron la marcha de los alemanes de "venta". Según los que se marcharon, un alemán que quería marcharse tenía que pagar entre 5.000 y 15.000 marcos alemanes. Los que no tenían dinero pasaron la frontera ilegalmente y muchos de ellos fueron asesinados.

Más detalles sobre la marcha de los alemanes de Rumanía nos ofrece a continuación Remus Anghel:



"El fenómeno de la venta debe ser visto desde dos perspectivas. La primera, la alemana, era percibida como una responsabilidad. No se trataba de traer a los alemanes del este para que trabajasen porque podían conseguir mano de obra barata de cualquier parte y lo hicieron. Los étnicos alemanes de Rumanía sufrieron más que los rumanos, húngaros y otras naciones durante el régimen comunista ya que en casi todas las familias había una persona deportada, sobre todo hombres y mujeres de entre 18-45 años de edad. Éste fue un drama social que nosotros no logramos entender. Para Alemania, la compra de sajones y suevos fue un proceso reparador, para Rumanía fue una comprensión incorrecta. Lo que ocultaba la comprensión formal era la comprensión informal. Después de 1977 hubo muchas solicitudes de marcha, pero se establecieron cuotas de 10.000-15.000 personas, no eran cuotas grandes. Cuando una persona presentaba los documentos para marcharse empezaba un proceso administrativo: perdían sus empleos o debían vender sus casas a un precio muy pequeño. Se trataba de un proceso doloroso que un Hansi o un Jurgen prefirieron pagar. Prácticamente, fue una especie de extorsión de los alemanes y del Estado alemán para emigrar. Desde mi punto de vista, el dinero no era el problema sino la manera en que fueron tratadas las personas."



Inmediatamente después de marcharse los alemanes, la diversidad étnica de Rumanía se vio afectada. Sin embargo, la vida de los que llegaron donde desearon cambió para bien y esto fue lo más importante para  ellos.



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Publicat: 2019-04-15 15:36:00
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